1
Habla despacio
Usa un ritmo calmado y pausado para facilitar la comprensión y reducir la ansiedad.
2
Frases simples
Emplea oraciones cortas y claras, evitando ideas complejas o múltiples instrucciones.
3
Contacto visual
Mira a la persona a los ojos para transmitir atención, seguridad y facilitar la conexión.
4
Llama por su nombre
Usar su nombre ayuda a captar su atención y a generar cercanía.
5
Evita corregir
No discutas ni corrijas errores; prioriza mantener la calma y la autoestima de la persona.
6
Usa gestos
Acompaña tus palabras con gestos o señales visuales que refuercen el mensaje.
7
Repite con calma
Si no comprende, repite la información con paciencia, usando palabras diferentes si es necesario.
8
Reduce distracciones
Busca un entorno tranquilo para facilitar la atención y la comprensión.
9
Escucha activamente
Muestra interés genuino, dejando tiempo para que la persona responda sin interrumpir.
10
Valida emociones
Reconoce sus sentimientos aunque sus palabras no sean coherentes, demostrando empatía.