telemonitorizacion-mejora-calidad-de-vidaEl desarrollo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) está cambiando el tradicional modelo de gestión y asistencia sanitaria, fundamentalmente en lo que se refiere a la telemonitorización de la salud. Los especialistas de Tunstall Televida nos comentan cómo la posibilidad de valorar a distancia el estado de salud de las personas, ofreciendo información en tiempo real, constituye una pieza fundamental para afrontar el reto social y económico que supone del aumento de las enfermedades crónicas y el envejecimiento de la población.

¿En qué medida contribuyen los sistemas de telemonitorización a mejorar la calidad de vida de los usuarios, especialmente personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas?

Nos encontramos ante un proceso de cambios demográficos y epidemiológicos a nivel mundial que pondrá a prueba los sistemas sanitarios de todo el mundo. Se trata, en realidad, de un reto, el de la sostenibilidad de nuestro sistema sanitario. La inversión en salud ha demostrado ser un motor de desarrollo y las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) ofrecen, a través de la telemonitorización, un nuevo modelo de gestión sanitaria de casos y una útil herramienta para afrontar el reto del incremento de pacientes con enfermedades crónicas y el impacto económico que esto supone para nuestro sistema de salud.

Si, además, tenemos en cuenta que uno de los principales objetivos actuales de la Organización Mundial de la Salud es el de potenciar la autonomía del paciente y fomentar un envejecimiento activo y saludable, la implantación de un servicio de telemonitorización es una solución que responde a muchas de las necesidades de la sociedad actual. Además de los beneficios desde el punto de vista clínico, permite mejorar la eficiencia de las organizaciones sanitarias, disminuir el gasto sanitario en el tratamiento de las enfermedades crónicas y aumentar la calidad de vida de los pacientes.

¿Qué servicios se pueden prestar? ¿Cuáles son los más demandados en estos momentos por residencias y centros sociosanitarios? ¿Y en telemonitorización domiciliaria?

Desde Tunstall Televida se prestan servicios de telemonitorización en farmacias, residencias, centros sociosanitarios y hospitales. Incluso con un programa específico de salud laboral diseñado para monitorizar la salud de trabajadores en diferentes ámbitos de aplicación. Asimismo, las soluciones de telemonitorización incluyen la rehabilitación remota, lo que permite seguir y evaluar a distancia el proceso de los pacientes en su domicilio. Los programas de rehabilitación se configuran a la medida de cada paciente, teniendo en cuenta sus necesidades y características individuales.

Los sistemas de telemonitorización domiciliaria permiten realizar un seguimiento continuo de las patologías crónicas más frecuentes. Primordialmente, están enfocados al seguimiento y control de EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), hipertensión, diabetes y coagulación y de enfermos pluripatológicos. Estos sistemas permiten anticipar exacerbaciones de la enfermedad, ayudan a reducir las visitas a servicios de urgencia y suponen un método altamente eficaz para el control del gasto sanitario. Asimismo, los pacientes con enfermedades crónicas tienen un mayor control y conocimiento de su patología, evitando así posibles descompensaciones.

De cara a los profesionales de la salud, ¿qué ventajas les reporta el empleo de estos sistemas?

A través del uso de sistemas de telemonitorización, los profesionales sanitarios disponen de herramientas que les permiten valorar el estado de salud de los pacientes de forma más eficiente, analizando automáticamente la información recibida, priorizando la atención a realizar y fomentando la prevención. Entre los beneficios para el profesional sanitario se encuentran:

  • Prevención: los sistemas analizan automáticamente la información y avisan de anomalías en el estado de salud de los usuarios.
  • Agilidad de las tareas diarias: los profesionales sanitarios disponen de mayor información para la toma de decisiones.
  • Fiabilidad: al automatizar la recogida de datos, se minimizan los errores de transcripción.

¿Es la telemonitorización un factor clave de cara a la contención del gasto sanitario?

La telemonitorización surge como una nueva forma de aplicar las TIC al sistema sanitario y de la necesidad de encontrar una alternativa para la prestación de servicios de salud en el ámbito domiciliario que permita la sostenibilidad del sistema gracias a su modernización. Toda mejora en la calidad en la atención sanitaria conlleva beneficios para la salud que ayudan a situar nuestro sistema sanitario entre los mejores del mundo.

Por otra parte, es ampliamente conocido que las patologías crónicas requieren de un seguimiento constante por parte de los servicios sanitarios. Esta circunstancia supone la mayor partida de gasto para el Sistema Nacional de Salud. Las herramientas de telemonitorización son muy valiosas, especialmente en el ámbito domiciliario y residencial, porque ayudan a disminuir el consumo de recursos sanitarios tales como atención primaria y los desplazamientos de los pacientes para su control habitual. Los beneficios de la telemonitorización han sido ya demostrados en otros países y logran:

  • Casi un 20% de reducción de ingresos hospitalarios.
  • Un 25% de reducción de días de estancia media hospitalaria.

Y, por el contrario, ¿puede llegar a generar un “distanciamiento” entre los pacientes y los profesionales de la salud?

El servicio de telemonitorización es un modelo de servicio que utiliza tecnologías modernas y complejas que afectan a diferentes niveles asistenciales de la atención sanitaria tal y como la conocemos actualmente. Se abre un campo nuevo, lleno de oportunidades, donde el rol de la enfermería es fundamental, porque el juicio clínico y la visión integral del paciente que tienen estos profesionales dan respuesta a otras necesidades que nunca deben olvidarse.

Y es que el objetivo de la telemonitorización es mejorar los resultados clínicos en el tratamiento de la enfermedad, promover una mejora de la calidad de vida de las personas y un envejecimiento activo y saludable, a través del autocuidado, haciendo al paciente responsable de su propia salud.