deterioro-cognitivo-teleasistenciaErnesto, 81 años, sufre Parkinson desde hace unos años. Juana, su esposa, 79 años, es su cuidadora prácticamente en solitario. Marta, 69 años, con problemas de audición y diabetes, comienza a perder la memoria. Su marido, Eustaquio, 72 años, tampoco oye correctamente. La madre de Óscar, a sus 78 años, ha sido diagnosticada de Alzheimer. Vive con su hijo, su nuera y sus dos nietos pequeños. Todos son usuarios de servicios de teleasistencia gestionados por Tunstall Televida y tanto ellos como las personas que los cuidan forman parte del programa de atención al deterioro cognitivo que la compañía pondrá en breve en marcha dentro de la estrategia de un servicio de teleasistencia de atención personalizada centrado en la persona.

El deterioro cognitivo alcanza a un 16% de las personas mayores de 70 años y afecta tanto a quien lo padece como a quienes le cuidan. Tanto unos como otros se aíslan del entorno social, reducen sus actividades de ocio y se enfrentan a situaciones complejas que provocan, a medio plazo, un importante deterioro de la salud. Sin embargo, el uso de herramientas tecnológicas puede mejorar sensiblemente la vida de estas personas. Así, este proyecto permite actuar tanto para evitar la pérdida de más capacidades como para detectar de forma temprana el inicio del proceso.

Gracias al proyecto de Tunstall Televida, que se basa en el establecimiento de rutinas de conducta y análisis de datos para detectar riesgos psicosociales a través del  Internet de las Cosas y a una plataforma de entrenamiento cognitivo, se puede trabajar con las personas para detectar tempranamente el deterioro, incluso en quienes viven solas, y reducir el impacto que este problema tiene en su día a día estimulando la memoria, las habilidades visoespaciales y las comunicativas. Esto tiene un efecto positivo en el estado emocional de las personas con riesgo de padecer deterioro cognitivo o que ya lo padecen y en su entorno sociofamiliar.

Las personas usuarias que acceden de este programa cuentan con un plan de entrenamiento individualizado y adaptado a sus capacidades que se traduce en el uso de una aplicación para Android con miles de juegos que integran imágenes, sonidos y vídeos. Estos juegos trabajan seis capacidades cognitivas: memoria, cálculo, funciones ejecutivas (memoria de trabajo, planificación, razonamiento, toma de decisiones…), lenguaje, atención y orientación.

Cada vez que un usuario juega genera unas gráficas de resultados que la plataforma analiza por separado y combinando áreas. Si los resultados no son los esperados, el centro de atención de teleasistencia recibe una alerta para que los profesionales asignados al caso los evalúen y modifiquen el plan personal o emprendan otro tipo de acciones complementarias Éstas pueden incluir seguimientos personalizados, la instalación de diferentes dispositivos en el hogar que incrementen la seguridad de las personas, su inclusión en programas de envejecimiento activo y promoción de la autonomía personal.

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